Amelia
Se sentia mayor,mas mayor de lo que ya era
Sentada en el pequeño salon de su casa con la unica compañia de aquel brasero eléctrico.
No podia dejar de odiar
Odiar se habia convertido en su unica ocupación desde que tenia uso de razón y de aquello hacia ya muchos años.
Habia llegado a Madrid del pueblo cuando era una niña
Hija de dos aceituneros, trabajadores sin afectos la trajeron a la ciudad cuando en el pueblo se pasaba tanta hambre que no se podia pensar en otra cosa que no fuese en comer.
Aqui su padre tenia un empleo de guarda en casa de unos señores.
Nunca visito aquella casa ni las casas de los otros señores donde su madre trabajaba de sol a sol.
Se crio sola en las labores del hogar en las trampas en el mercado y en los paseos de los domingos con aquellos padres sin afectos.
Amelia como tantas mujeres de su tiempo solo soñaba con escapar de aquella monotonia de pucheros coladas y misas de domingo.
Pero aquel odio instintivo era algo que ella sabia mantener a raya dominando en público los pensamientos negativos para ofrecer una imagen jovial y una alegria picarona que estaba muy lejos de su naturaleza.
Su tío el hermano de su madre a fuerza de conocer a este y aquel habia conseguido un puesto de trabajo en una compañia aseguradora y en los años en los que ellos llegaron a Madrid su posicion era mas desahogada que la de ellos.
Su madre idolatraba al hermano que habia sido el que tras un favor con un siniestro mas que dudoso en casa de los señores,coloco a su marido a las ordenes de estos
Les habia conseguido aquel piso en lavapies y gracias a el la niña salia adelante.
Amelia era avispada
Ni inteligente ni lista pero si avispada
A su tio no se le escapaba esa virtud en su sobrina y podia practicamente oler el resentimiento de la mocosa detras de aquellas sonrisas y aquellas monerias con las que lo agasajaba.
.-María esta niña tiene madera algo tendremos que hacer con ella no se puede quedar en casa por mas tiempo fregando y planchando o acabara como vosotros
.-¿y que puedo hacer yo? al instituto no la podemos mandar y alguien tiene que hacer las tareas de la casa
Aquella manera de pedir un favor que su hermana tenia le hacia desesperarse
.-Pues habra que sacar tiempo para que haga algo mas por que asi lo unico que nos queda es casarla con un inutil como tu marido y con la mala ostia que tiene esta imbecil acabara en la calle cuando no puedan con ella
.-¿Mala ostia Amelia?
.-Mucha Maria mucha...
El negocio crecia se abrían nuevas oficinas se respiraba otro ambiente y un domingo al llegar Manuel a casa de su hermana le expuso el plan trazado para Amelia.
.-Hay una academia para secretarias en la calle Leganitos creo que es hora de que Amelia haga algo mas.Hay unos cursos de administrativo comercial en esa academia y con esfuerzo y un poco de suerte en un par de años podiamos hacer que la niña entrase en la casa a trabajar
.-Maria abrio mucho los ojos
.-¿Amelia en una oficina?
.-María Amelía ya no es una niña esta cambiando mucho y esa belleza de tu hija hay que atarla corto tanto tiempo en casa sola no es bueno la cabeza se dispara sola y el cuerpo no hay quien lo ate
.-¡Calla Manuel por Dios! ¿Quien pagara esa academia? que ocurrencias...
.-La academia la pago yo ...
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