Leo el libro
De la necesidad de no escribir..
Recuerdo aquel regalo que te envié la ultima vez que me quisiste escuchar,recuerdo las paginas escritas y la necesidad de no seguir haciéndolo.
Domingo dominguero de chapuzas en casa coladas y bayetas domingo dominguero de planes a realizar
Deberías escribirlo...¿Debería hacerlo?
Tengo un amigo que acaba de llegar de Australia , bueno mas que un amigo es compañero de viaje de una noche y de un reencuentro en la consulta de un medico cuando pensé que ya definitivamente me tocaba plantarme allí a que me quitasen las grapas de la operación en la que se llevaron la infección de aquel apéndice con sabor colombiano.
Tengo a ese amigo contándome un montón de historias de bares y camas australianas y pienso en si debería escribir sobre ello, quizás un día lo haga hoy desde luego no
Me reencuentro con una vieja amiga digo ahora solo en la red, la red nos protege a los dos de determinar por que aquella amistad no duro de por que ahora vuelve a surgir de como nos buscamos de por que nos encontramos..en fin le regale aquella opera que tanto deseaba escuchar para que pudiese descansar.
Pienso en Pilar me gusta ese cartel de la exposición de las fotografías de su pintor,pienso en todas las horas detrás de su obra y en como me habla de su niño de su risa del amor que le da
Y me dice que escriba
Que escriba ¿de que? de las fiestas imposibles en casa de ese abogado de Barcelona donde caemos ya como costumbre a mediados de marzo y nos hace pensar que comienza la temporada
¿La temporada de que? pregunte un día -de caza- respondieron al unisono unos cuantos cazadores que miraban en el descansillo de la señora del cuadro mientras escondían las botellas en la sala de fumadores
Y se ponen a cazarse los unos a los otros para después ponerse verdes y volver a encontrarse un año mas tarde y no dirigirse la palabra y al año siguiente cuando deciden enterrar el hacha de guerra ,decir -no te vi el año pasado por aquí-
Y el abogado sonríe levanta las cejas y los vuelve a presentar en medio de aquel gentío que hay en su casa exagerando las profesiones de ambos y palmeando sus antebrazos mientras divertido recuerda el día que los presento por primera vez.
Primavera Barcelona
Y ella se va a Miami y se lleva sus flamencos
Y quedo con el otro que hacíamos un buen trio de desamor los tres aquel verano arrastrándonos por el japones de Gracia y recuerdo la gracia que nos hizo aquel con la camiseta de Obama y de lo mal que lo paso el pobre,y vamos a bailar
Y pienso en la de veces que escribo solo tres cosas que me hacen avanzar y creo que es hora de escribir
Pienso en los planes de coleccionismo de principios de año ¿que se yo del arte de coleccionar ? ¿Que hay de bueno en atesorar?
Primavera Barcelona
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A veces llamas al timbre del reencuentro y sale una señora gorda y amable diciendo que ya no vive allí la persona que buscas... a veces... el azar acciona una tecla, en un instante, casi sin saber por qué... y zas! Aparece... y sigue siendo la misma persona, tan distante, tan distinta, y a la vez tan única como la conociste... A veces, esa chiquillada de llamar con la palma de la mano a todos los timbres del telefonillo... da como respuesta una voz que reconoces... y entonces, te sientes igual de chiquillo...igual de travieso... igual de satisfecho que cuando tenías 10 años... pero ya no es lo mismo, aunque sea mejor...
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