El año que llegue a la bella ciudad zorra el director comercial para la compañía en la que trabajaba me dejo un libro para que me entretuviese en los meses de vacaciones.
Era un libro de esos de encuadernación en falsa piel con letras doradas y que se titulaba Actitud mental positiva...
Semejante ladrillo en la estantería del cuartucho servía para sujetar innumerables cds de música post adolescente.
Como todos sabéis ya, tengo esta cabeza desordenada en la que las cosas entran por la puerta sin invitacion previa, y aquella encuadernación con pretensiones de obra literaria , hacia chirriar mis sentidos cuando el ojo del subconsciente lo detectaba en aquella esquina , sin hacerlo pasar al consciente del momento que vivía.
Impulsado por conocer la personalidad del enano maltratador de almas cándidas, comencé a adentrarme en aquel mundo de superaciones retos y objetivos que alejaban al enano de la visceralidad y tensión de la vida vivida a tragos.
El libro en cuestión repetía ordenadamente los consejos escuchados leídos y repasados en otros manuales de superaciones, de ayudas y de tratamientos de mierda.
Los pasos a seguir se detallaban en capítulos y antes de devolver el libro tuve la consideracion hacia el y para mi mismo de anotarlos y repasar en las reflexiones diarias de educación jesuítica, si realmente avanzabamos o no por la senda de los consejos directivos.
De todos los brebajes mágicos para alcanzar la excelencia que el recetario ofrecía hay uno que por curioso y simpático lo transforme en uno de los platos que en días de fiesta me gusta cocinar.
...
Tres cuartos de entrañas de lo que quieres que te pase
Sazonalo con intenciones justas
Dejalo macerar en la alacena de las inquietudes
Añade la paciencia necesaria para no comértelo antes de tiempo
Retira el exceso de vanidad para que el sabor este en su punto exacto
Recuerda mientras lo haces el compartir el guiso
Cuecelo a fuego muy lento en la cocina de las ideas
No lo mires a menudo ni te preocupes de ello la maquinaria es buena y trabaja por ti
Vete de paseo con quien mas quieres mientras termina de hacerse
Nota: Recuerda que el guiso no adquiere nunca la forma imaginada ni se sirve en platos fríos de planificación.
...Utilizacion de la fuerza del habito cosmico...
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Casi tan delicioso como un gazpacho! Me apunto la receta!
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